historiadelhabitat@gmail.com

sábado, 18 de abril de 2015

Aporte para lograr una Infografia bien diseñada

Es un trabajo de una de nuestras ayudantes la Arq. Analia Benitez













CLASE DE CORRECCIÓN



LUNES 20 de abril sin clases. Deben trabajar solos y avanzar para la corrección

LUNES 28 de Abril TRABAJO EN TALLERES 1 y 2 UNICA CORRECCION Y OBLIGATORIA
Traer terminada una propuesta COMPLETA de la infografía en calidad de borrador, elementos para trabajar en clase, las correcciones serán grupales  y los ayudantes tomaran registro del estado de los trabajos para tener un dato de proceso y corrección, se visara la lámina borrador que acompañara a la lámina final abrochada.
SE RUEGA PUNTUALIDAD EN LOS TURNOS.

PRIMER TURNO 14,30 a 16hs

TEMAS
TALLER 1
1.       Radios  (todas)  Ay. Alejandra Domínguez
2.       Maquina de café Braun. Ay. Analia Benítez
3.       Máquina de escribir. Ay. Adriana Slavin
4.       Birome  Ay. Lorena Sánchez
5.       Calculadora. Ay. Fernando Faille

TALLER 2
1.       Licuadora. Ay. María Silvia Luenzo
2.       Zippo Ay. Silvia Roma Ay. Gabriela Sánchez.
3.       Aspiradora. Ay. Mariana Fernández
4.       Muñeca Barbie. Ay. Ma. Eugenia Millares
5.       Jean. Ay. Rosana Álvarez


SEGUNDO TURNO 16,30 a 18

TEMAS
TALLER 1
1.       Tupperware    Ay. Alejandra Domínguez
2.       Maquina Gillette. Ay. Analia Benítez
3.       Harley Davidson  Ay. Adriana Slavin
4.       Citroen 2CV  Ay. Lorena Sánchez
5.       Bicicleta. Ay. Fernando Faille

TALLER 2
1.       Vespa. Ay. María Silvia Luenzo
2.       Tocadiscos  Ay. Silvia Roma
3.       VW Escarabajo. Ay. Mariana Fernández
4.       Teléfono. Ay. Ma. Eugenia Millares
5.       Cámara Polaroid.  Ay. Rosana Álvarez
6.       Airstream. Ay. Gabriela Sánchez.

jueves, 16 de abril de 2015

VW ESCARABAJO El auto del pueblo con pasado Nazi





Todos conocemos al famoso Volkswagen Escarabajo, uno de los coches más exitosos de la historia y que fue concebido como “el coche del pueblo” por el histórico ingeniero Ferdina
d Porsche.
El primer prototipo del Escarabajo nació en 1933 y desde ese entonces se convirtió en el vehículo récord en permanencia de producción y el que más fanáticos congrega en clubes. Se vendió en más de 140 países y fue fabricado en todos los continentes. Inclusive en torno a su producción se fundó la ciudad de Wolfsburg en 1938.
El Volkswagen Escarabajo fue producido en Europa (Alemania, Portugal, Irlanda, Yugoslavia y Bélgica), Asia (Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur y Tailandia), Oceanía (Australia y Nueva Zelanda), América (Uruguay, Perú, Venezuela, Brasil y México) y África (Nigeria y Sudáfrica).
Su historia comienza unida a la de Ferdinand Porsche, un ingeniero alemán que soñaba con fabricar un coche económico que fuera popular en una difícil época para el continente europeo, como fue la de entre guerras. Luego de que varios constructores rechazaran su proyecto, éste llegó a manos de Adolf Hitler, quien tenía entre sus planes lograr que el pueblo alemán estuviera motorizado. Tras reuniones mantenidas entre ambos llegaron al acuerdo de comenzar a fabricarlo.
El nuevo carro debía tener un diseño sencillo, una motorización fiable y sobretodo ser económico. En 1936 era presentado el prototipo definitivo (tras algunos cambios del primero que había surgido un años antes) con un motor 2T, pistón doblado, 4 cilindros contrapuestos, refrigerado por aire, cilindrada de 985cc y una potencia de 23,5cv.
La clásica forma redondeada persigue, además de un diseño aerodinámico, la búsqueda de un consumo escaso. En 1937 se lanza el tercer y último prototipo de pruebas y un año después se dio el visto bueno para que comenzara la fabricación en serie. El gobierno alemán avizorando el éxito decidió construir una majestuosa fábrica en el poblado de Wolfsburg, lo cual llevó a que una nueva ciudad se erigiera en su entorno.
En 1938 nace la clásica ventana partida que se bautizó como “pretzel” (tomando el nombre de una típica galleta alemana) y dio origen al Volkswagen Escarabajo Serie 38.
Todo estaba listo para que el nuevo Volkswagen Escarabajo saliera a dominar las calles, inclusive fueron 336.600 las personas que realizaron el encargo, pero el estallido de la 2ª Guerra Mundial detuvo el proyecto y el carro fue destinado a funciones militares sin que ninguno de los miles recibiera el carro.
El Serie 38 pasó a llamarse Kdf-Wagen que significa "a la fuerza por la alegría", solo estaba disponible con un color y solamente se podía adquirir financiando previamente su producción, se había de pagar antes de su entrega reuniendo unos cupones especiales por valor de 5 marcos, al llegar a los 90 ya se podía disponer del coche pagando 50 marcos más en el momento de su entrega y otros 200 por dos años de seguro. El contrato no se podía rescindir y en caso de no pagar uno de los plazos, se perdía todo lo acumulado, pese a todo esto 336.600 personas aceptaron estas duras condiciones. Pero el 1 de septiembre de 1939 Alemania invadió Polonia, los proyectos militaristas de Hitler paralizaron el KdF-Wagen, la fábrica de Fallersleben sustituyó la producción automovilística por la producción de guerra, y ninguna de las 336.600 personas recibió su coche.

Cuando la guerra hubo finalizado la fábrica se encontraba casi en ruinas y en poder de los ingleses. El coronel británico Ivan Hirst decidió que la fábrica debía ser revivida.
En 1948 la fábrica volvía a manos de los alemanes, tras haber sido recuperada por los ingleses (ya habían colocado 30.000 unidades en el mercado), y su nuevo administrador pasaba a ser Heinrich Nordhoff, ex director de la fabrica de camiones de Opel. Fue éste quien dijo que el Volkswagen
Escarabajo “es un diamante en bruto que debe ser pulido”, ya que pensaba que el modelo podía mejorarse ampliamente.
Siempre manteniendo las principales líneas de su diseño y la filosofía que encerraba, Nordhoff dirigió pequeños cambios y transformaciones que llevaron al Escarabajo a ser un carro más seguro y confiable, además de poseer una estética más moderna.
En 1953 se produce uno de esos cambios que marcan la evolución del Volkswagen Escarabajo, surge la ventana trasera oval para suplir a la popular “pretzel”.
La expansión mundial del Volkswagen Escarabajo
El Volkswagen Escarabajo, conocido en Alemania y otros países europeos como Vocho o Beetle, comenzaba una nueva etapa que lo llevaría a alcanzar la fama mundial y adoptar nuevas denominaciones como Fusca.
En 1953 el modelo ya había ingresado con notable aceptación al mercado norteamericano, entonces se decide montar una fábrica en Sao Paulo (Brasil) que sería la primera en montar íntegramente el modelo fuera de Alemania.
En adelante fueron siendo inauguradas sucesivamente diversas fábricas en puntos estratégicos del planeta y el Volkswagen Escarabajo fue copando los diferentes mercados.
En 1972 se alcanza la cifra de 15.007.034 unidades fabricadas, con lo cual se supera el récord que ostentaba el Ford T y se convierte en el vehículo más fabricado de la historia.
En julio de 1974 era fabricado el último Escarabajo en la planta de Wolfsburg y el 19 de enero de 1978 salía de la planta de Emden el último Volkswagen Escarabajo ‘Made in Germany’.
Sin embargo el modelo continuó con vida en las plantas de Brasil y México fundamentalmente. En México, precisamente en la planta de la ciudad de Puebla se fabrico hasta el 30 de julio de 2003, cuando salió el Volkswagen Escarabajo número 21.529.464 y se dejó de fabricar.

El Citroën 2CV Un auto moderno






Historia
Su creación se debe al tesón de Pierre Jules Boulanger, que había sido tranviario, piloto de aviación y constructor de inmuebles, y a la sazón patrón de Citroën desde que a finales de 1934 la familia Michelín se hiciera con el control de la empresa.
La idea de creación, contrastada con un estudio de mercado exhaustivo para la época realizado por Jacques Duclos, se basaba en “un vehículo para el campo que ofrezca suficiente espacio para dos agricultores con sus botas, un saco de 50 kg de patatas o un pequeño barril,  sea capaz de alcanzar 60 km/hora y consumir como mucho 3 litros de combustible”.
Los creadores, bajo la batuta de André Lefebre y el italiano Flaminio Bertoni, responsable de la carrocería y que habían trabajado en la creación del celebre “Tracción”, se pusieron manos a la obra en el proyecto TPV (Tout Petit Voiture) para desarrollar aquella “moto con cuatro ruedas y un paraguas”, forma irónica con la que se “bautizaron” a los primeros 2 CV. Es de destacar el trabajo del ingeniero Alphonse Forceau, diseñador de la ingeniosa suspensión que constituye una parte esencial en la filosofía del “dos caballos”.
En 1939 se fabricaron 250 prototipos (en aquel entonces aún refrigerados por agua) del TPV (fr. acrónimo para ''Toute Petite Voiture'', en español ''vehículo muy pequeño'').
Durante la ocupación alemana en Francia durante la Segunda Guerra Mundial se decidió mantener el proyecto en secreto. Además de esto, se reestructuraron todos los galpones de producción desde inicios de la guerra para la construcción de tanques de la marca Renault. Cualquier intento de continuar la producción de prototipos sería imposible, sin considerar el peligro de que los alemanes utilizaran el proyecto para sus propios propósitos. Algunos prototipos fueron escondidos, mas en su mayoría fueron destruidos. Recién en 1994 fueron redescubiertos en un granero en Francia tres prototipos del TPV de aquella época. A la fecha (2004) ha sido encontrado un total de cinco prototipos del TPV.
Entre 1939 y 1945 el desarrollo del TPV se continuó en secreto, y no fue hasta el fin de la guerra cuando fue posible reanudar el proyecto del vehículo que se convertiría en el 2CV.
El 8 de octubre de 1948 en el Salón del Automóvil de París es finalmente el día en que se muestra por primera vez la versión tal como la conocemos hoy en día del TPV, con un motor bicilíndrico refrigerado por aire de aproximadamente 350 c.c. y una potencia de 9 CV. Ya en su primera aparición pública, el Citroën causó a la vez admiración y burlas. Se dice que un periodista estadounidense preguntó, al ver por primera vez el Citroën: '"¿Y dónde está el abrelatas?"'
En España se comenzó a montar en enero de 1959 con un motor de 425 cc que desarrollaba 12,5 CV SAE. que fue evolucionando con el tiempo y aumentando su potencia hasta alcanzar los 18 CV en 1963.
Ya con la introducción del Citroën Dyane se planeaba el fin de los tiempos del 2CV. No obstante, aún en 1983, al finalizarse la producción del Dyane, se seguía produciendo -sin mayores modificaciones- el mismo 2CV que se producía ya hacía más de 30 años. En 1988 se detuvo la producción del 2CV en la planta francesa de Levallios. El 27 de julio de 1990 deja la línea de producción el último 2CV (un 2CV Charleston con el número de chassis VF7AZKA00KA376002) en la planta portuguesa de Mangualde, marcando el fin de la historia de la producción del 2CV.
El Citroën 2CV es sin duda un bastión importante en la historia del automóvil. Su difusión por todas partes del mundo le ha convertido en el  hito del automóvil económico por antonomasia. Su cariñosa y “fea” imagen se ha divulgado y extendido asociada al mito juvenil, escaso de recursos, que lo convirtió en una visión “hippie” del automóvil. El mundo rural lo asoció a su trabajo duro en el campo y la ciudad lo recibió, principalmente con la versión furgoneta,  para efectuar los múltiples recados de puerta a puerta para repartir los paquetes mas dispares. En el mundo del transporte ligero la aparición de esta pequeña furgoneta que se extendió rápidamente por todos los ámbitos barrió prácticamente los diversos vehículos existentes, motocarros, camionetas “sui generis”, e incluso los últimos residuos del transporte de “sangre” que había perdurado hasta entonces.

Síntesis en la línea del tiempo

1936 Bajo la supervisión de Pierre Boulanger nace el TPV, prototipo del 2cv, con un solo faro y un motor de 2 cilindros opuestos y 375cc., pensado para transportar a dos granjeros y una carga de 50 kg de patatas o un barril de vino con un bajo consumo. La idea inicial era presentarlo en el Salón del automóvil del París del 1939, pero poco antes estalló la guerra, y se ordena destruir todos los prototipos para que no caigan en manos alemanas. Una vez terminada la guerra, se retoma el proyecto y mejora el diseño, y el coche se presenta el 7 de Octubre de 1948 en el 35º Salón del automóvil de París.
1949 Comienza su fabricación en serie, que monta un motor de 375cc bicilíndrico y refrigerado por aire, 2cv de potencia fiscal y una vel. max. de 65 km/h.
1951 Aparece la furgoneta (type AU)
1955 Se presenta el modelo AZ equipado con un nuevo motor de 425cc y algunas mejoras.
1957 Se presenta el modelo AZL y el AZLP con puerta metálica del maletero en lugar de lona.
1963 El AZLP se sustituye por el AZA.
1965 Se añade una 3ª ventana lateral y se abandona la utilización de puertas delanteras de apertura contraria (1969 en Argentina). Aparecen el 2CV4 y el 2CV6 con motores de 435cc y 602cc resp. (este último en 1969 en Argentina).
1976 Se lanzan ediciones especiales Spot (2cv4) y el 2cv Speciale.
1979 Deja de fabricarse el 2cv4. Nace el 2cv Charlestón con carrocería bicolor, burdeos y negro, gris y negro, o amarillo y negro, y otras series limitadas como el France3 o el Bamboo de color verde.
1990 El último 2cv sale de la fábrica Citroën de Portugal.

martes, 7 de abril de 2015

Las Dimensiones del Objeto de Diseño




Esta descripción, sobre las dimensiones del objeto de diseño, que bien podría aplicar de igual forma para el producto, no se refiere literalmente a las magnitudes de la dimensión tridimensional, es decir, LARGO x ANCHO x ALTO; en este caso, me refiero a una visión "extra-objetual" en la que el mismo objeto, adquiere un carácter más integral en sí mismo. En otras palabras, este objeto tangible, posee unas características tan particulares, que son medibles y que son las que le dan su esencia como tal, mas allá del material, de la forma, de la función innata, de la producción y que en manos del diseñador-creativo, se deberá transformar en un complejo de interacción de elementos que van desde los micro-componentes hasta el sistema mismo.

Esta visión integral nos ha demostrado en la práctica, que conocer verdaderamente el objeto desde su interior, nos garantiza poder ofrecer una "respuesta" en términos de diseño, en una visión que desde lo cuasi-microscópico hasta lo macro, sea verdaderamente integral; en la praxis, el diseñador, ante el requerimiento de diseñar un objeto, y una vez entendida la función que debe cumplir, comienza por darle una forma a un conjunto que esconde dentro lo que normalmente no se ve:  conjuntos de piñones y ruedas dentadas, los circuitos eléctricos, las tarjetas electrónicas impresas, venas estructurales, agujeros para tornillos, paredes delgadas y demás elementos que aparentan ser "irrelevantes" para el consumidor final, quien se limitará a darle uso al objeto, sin saber ni entender -en la mayoría de los casos- qué sucede dentro del objeto. Por ello, propongo que aprendamos -como diseñadores- a verlo de la siguiente manera: de este modo, el objeto se compone de sistemas, los que a su vez, se componen de partes, las cuales resultan de la interacción de componentes, las cuales, son resultantes de micro-componentes activos.

El resultado del análisis del objeto en esta secuencia, le permite al diseñador, involucrarse completamente en el desarrollo del objeto desde su interior y no como sucede con frecuencia, desde el exterior, para finalmente venir a descubrir que diseñando el objeto desde dentro, la apariencia el mismo, o su Primera Dimensión ( la Estética ), podría venir a ser el resultado dinámico de las tres funciones descritas, en las que se pueden llegar a manejar distintos valores de proporción en ellas, para caracterizar el objeto en su resultado formal.

Para comenzar, debemos hacer una aproximación a la definición del tipo de función que se relaciona con el "ser" del objeto; incluyo aquí el desarrollo de otro elemento que resulta crucial: la determinación del "principio funcional" del objeto, es decir, en qué elementos de la física y/o de la química se basa para funcionar; si tenemos claro el "para qué del objeto", podemos llegar a tener e claro "el cómo" sucede la función.  
El primer componente de la función, es la Función Estética; ésta función se asocia directamente a la apariencia del objeto y los elementos que se vehiculizan por medio de la forma y el modo cómo lo percibimos sensorialmente; ésta será, entonces, la Primera Dimensión del objeto y la definimos de éste modo: 
El segundo elemento, la Función Simbólica, referencia los elementos "apreciativos" y  "cualitativos" del objeto; si bien estos son difíciles de medir, son absolutamente determinantes ya que éstos intangibles son los mensajes comunicativos que emite el objeto y que permitirán el grado óptimo de "uso" del objeto, por parte del usuario:

 El tercer elemento es la Función Práctica, asociada directamente al uso del objeto; por ello, las relaciones directas que se establecen con el usuario, a través de su cuerpo y de la materialidad del objeto

El modo de aproximarse al objeto y su esencia forma-funcional, una vez conocidas y entendidas sus funciones, es el de entenderlo como un Sistema, que en un primer nivel, se concibe como un conjunto dinámico "resultante" de la interacción de elementos menores, que se relacionan dinámicamente entre sí:

En un segundo nivel de composición del objeto, el sistema se compone de partes y su interacción, las cuales en sí mismas pueden -según su grado de complejidad- pueden, según su grado de complejidad operativa, llegar a convertirse en sí mismas en sub-sistemas

En este grado de interrelación y en un tercer nivel, las partes se estructuran por la dinámica operativa de elementos menores que son los componentes; las partes resultan pues, dispuestas de tal modo en lo formal y lo funcional, de tal modo que interactúan dinámicamente entre ellas y por medio de éstos elementos mínimos, la función se ejecuta.

Con la generalización de la electrónica y de los nuevos sistemas de producción de elementos a escala sub-visual, aparecen dos nuevos elementos de composición de los objetos, en una Tercera Dimensión: los micro-sistemas, dinámicos, compuestos a si vez, por micro-partes, igualmente dinámicas, que hoy en dia se vuelven también responsabilidad del diseñador: por ello hablaremos ahora de micro-componentes, en los que hay que intervenir y que permitirán que la función del objeto sea llevada a cabo enteramente, desde su interior:

Visto este esquema de manera integral, entendemos la secuencia de dependencia de los elementos que componen el objeto, como sistema dinámico de interacción secuencial y analítica, así: 
Sin embargo, el planteamiento no termina en este punto ya que el diseñador en este proceso debe tener una forma diferente de aproximarse al objeto, no desde su exterior, tal como lo haría el usuario final o el consumidor, sino desde una perspectiva analítica, desde su interior: en la medida que entendamos que los micro-componentes son los elementos críticos que llegan a afectar considerablemente y en algunos casos de forma radical el funcionamiento del objeto, tenderemos los elementos para ejercer un mayor control en el diseño del objeto y en consecuencia, del producto, garantizando de este modo que su función innata se lleve a cabo, tal como fué diseñado. 

De este modo, una revisión de las relaciones e interacciones bi-direccionales   ( dadas por un proceso de Ingeniería Inversa y por la Ingeniería Concurrente ) de los componentes y vistas hacia su origen, es decir, el objeto-sistema, nos dará una posibilidad inmensa de re-plantear y llegar a re-diseñarlo desde dentro, y la respuesta será un objeto realmente novedoso en lo funcional, lo formal y lo simbólico.

En este proceso, desarrollado de este modo, hay un verdadero efecto funcional positivo de mejora en el objeto-sistema;  de esta manera, se lleva a cabo una revisión morfo-funcional global controlada por el diseñador quien debe estar en completo conocimiento y control de los alcances de todos los aspectos directos e indirectos relacionados al objeto-sistema; esto determina la integralidad del diseño, que visto en perspectiva, debería garantizar la solidez morfo-funcional del objeto, eliminando de este modo las posibles fallas derivadas -como sucede en muchas ocasiones en muchos objetos- del malfuncionamiento de los componentes mínimos que hacen que el usuario deseche el objeto, por que dejó de "servir" y peor aún, por que fue "mal diseñado".


PARA ANALISIS: LA FORMA, LA FUNCIÓN Y LA ESTRUCTURA EN LOS OBJETOS DE DISEÑO


Se ha preguntado Usted alguna vez acerca del porqué de la forma de los objetos que nos rodean cotidianamente ?; en razón a qué poseen esa forma o ciertas características que lo hace ser tan identificable en sí mismo ?; qué hace que un televisor SEA un televisor, una silla SEA una silla y una lámpara SEA una lámpara?. Para resolver estas cuestiones y otras más al respecto, es necesario recurrir al pasado, es decir, que tenemos que referenciar el origen mismo de los objetos: una necesidad concreta que el hombre primitivo tuvo para sobrevivir en un medio hostil y novedoso. De esta forma, este primer "usuario" en principio, tuvo que resolver el problema "creando" un objeto que cumplía con una FUNCIÓN básica como la de cortar la carne de sus presas, romper los huesos, hacer fuego, vestirse o  disponer de un sitio en el cual vivir.


 primitivo cuchillo: lasca utilizada para cortar, encontrada en Levallois, Francia


Las necesidades fueron especializándose y muchas nuevas surgieron , y por consiguiente, los objetos que por medio de su función las solucionaban, también lo hicieron. Con el paso del tiempo y en vista de los resultados operativos que los objetos representaban, hubo nuevas necesidades que han madurado hasta nuestros días y que han dado paso al universo de objetos que hoy tenemos a nuestro alrededor. Para entender esto, en principio debemos hablar de lo que claramente significan FORMA y FUNCION.


Por FUNCION puede entenderse como el fin último para el cual “sirve” un objeto, este argumento responde a la pregunta del Para Qué del objeto; esta situación que resulta de la relación de componentes mecánicos que permiten la ejecución de acciones básicas ejecutadas por los usuarios como sentarse, cortar, iluminar, vestir...( para nuestro efecto analítico, estas acciones corresponden directamente a Verbos ). Una de las características que identifica una función es por, encima de otras, su comprobabilidad física, su tangibilidad y la opción de ser rnedible en todos sus aspectos.

  
FORMA, de acuerdo a lo anterior, podrá ser la correspondencia y a la relación que se establece entre puntos, líneas, pianos y volúmenes geométricos que producen un resultado final llamado teléfono, silla, lámpara... ( como concepto de objeto, mas no como objeto mismo ). A diferencia de la función, la Forma en sí misma no existe sicamente, no Ia podemos separar de la función ya que es solo una percepción sensorial y mental del objeto, cualquiera que sea. Un buen manejo de la forma produce objetos bellos y equilibrados, concepto que se traduce en la ESTÉTICA del objeto.


Podríamos argumentar con certeza que la función de los objetos desde su origen, hasta hoy cualquiera que haya sido, es siempre la misma: cortar, golpear, coser, iluminar, vestir, calentar, etc... mientras que la forma de los objetos que la viabilizan sí ha cambiado en la medida en que ciertos agentes externos aparecen en escena: nuevos materiales, nuevos medios de producción, la especialización de la función, acontecimientos políticos o históricos, entornos sociales y económicos, cambios de la naturaleza, etc. Desde este criterio, el hombre primitivo al igual que nosotros, miles de años más tarde, seguimos teniendo el problema de cortar la carne para alimentamos, solo que ya no utilizamos una lasca con filo sino un cuchillo de acero al tungsteno.

cuchillo super-especializado elaborado en 
acero al tugnsteno: no solo se utiliza 
para cortar, sino para triturar hueso


En razón a lo anterior, encontramos que de acuerdo a la época en la que busquemos el objeto, vamos a encontrar la misma función pero la forma se hallará “maquillada" por ciertos elementos que hacen que hoy día podamos diferenciar el tiempo en el que fueron concebidos o usados. Así veremos el cuchillo en el Medioevo, la era Victoriana el Art Nouveau o el Memphis. Esto significa que al igual que la función se especializa, la forma se particulariza por medio de los elementos estéticos que caracterizan una época, respondiendo al Cómo lo dice. Esto plantea claramente el hecho de que teóricamente podemos cambiar la forma exterior del objeto cada vez que lo queramos, pero sin cambiar para nada la función. Sin embargo, los aspectos culturales y de tradición nos indican la generalidad de las formas de los objetos.


Esto corresponde a características particulares de una tercera cualidad de los objetos en cuestión y que responden a la pregunta del Qué Dice el objeto. De esta forma podemos tener un cuchillo que por su apariencia parezca un disco y que funcione perfectamente, pero la tradición y la cultura no darán credibilidad a esta novedad.


Esta última pregunta, aunque esté más relacionada a la parte formal del objeto, es tan importante como las dos que se han hecho anteriormente y es lo que le da finalmente un carácter espacial y temporal al objeto, es decir, que el objeto que vemos frente a nosotros tiene ciertos elementos formales ( botones o un disco numerado ) y funcionales ( un auricular, un cable y una caja de comandos mecánicos ) en el que nos comunican que se trata de un teléfono.


 el mensaje de utilización del teléfono es claro y evidente; no hay espacio para la malinterpretación operativa


Para explicar los objetos, podemos recurrir a varios procedimientos, pero para hacerlo del modo más sencillo, recurriremos al manejo de las formas geométricas, básicas planteadas en la geometría platónica y euclidiana.


pareciera que los objetos de nuestro universo, parten de la combinación de estos sólidos...

Estas nos permiten, en principio, explicar cualquier forma basada en los elementos básicos como el punto, la línea, el plano o con los volúmenes básicos tridimensionales conocidos que se desarrollan a partir del cuadrado, el circulo, el triángulo y su evolución en los polígonos básicos: el cubo, la esfera, la pirámide y los prismas rectangulares. A simple vista en muchos de los objetos sencillos como un vaso, un bombillo o una bandeja podemos encontrar un cilindro, una esfera o un paralelepípedo rectangular. En la medida en que los objetos sean más complicados como un teléfono o un automóvil, su traducción en términos geométricos será de igual modo más compleja, mas no imposible.


Sentémonos un minuto a observar cualquier objeto alrededor nuestro y encontraremos, con la adecuada visión, los elementos que lo componen; no solo la parte exterior visible del objeto es definible en estos. Así: hay otro elemento importante que responde a lo matemático y geométrico: la ESTRUCTURA de organización y conformación de los subelementos que aparecen en él. Los botones o controles de una radio u otro aparato de este tipo, están localizados racionalmente sobre una cuadrícula "invisible” que hace que cada uno de ellos se encuentre relacionado con los demás de una forma lógica y no al azar. Para el caso es necesario explicar gráficamente esta "descomposición geométrica" con algunos ejemplos en los que se haga evidente esta relación entre el objeto y su conformación o “estructura formal". Algunos de estos ejemplos pueden ser:


-Un equipo de audio análogico, en el que su forma básica es un prisma rectangular colocado horizontalmente. La rejilla de disposición de los sub-elementos permite que los controles de volumen y selección se hallen en una posición uniforme respecto del dial de selección de las emisoras y la unidad de CD, así como la configuración de los parlantes. De igual modo se comportan los demás elementos del aparato en cuestión:


 los ubicación de los componentes del artefacto, se esconden detrás de una rejilla invisible 


 - Una estufa a gas, se encuentra compuesta por una serie de paralelepípedos rectangulares yuxtapuestos horizontalmente, igualmente sobre un paralelepípedo rectangular; el panel de controles es un otro paralelepípedo rectangular igualmente colocado de forma horizontal. Los quemadores están dispuestos de forma radial, colocados simétricamente sobre la tapa del volumen inicial. De igual modo los controles se hallan distribuidos racionalmente sobre la superficie en la que se encuentran organizados de acuerdo a la rejilla que hay tras ellos.



 estufa a gas elaborada por la Guangzhou ETON Electromechanical en China

  
Actualmente, y ante la libertad que la tecnología permite por la miniaturización y la electrónica, ciertos productores y fabricantes han encontrado llamativa la posibilidad de llegar a objetos que tienen una función definida pero la forma que poseen es completamente contradictoria.

Esto surge por el desconocimiento de ciertas leyes de la armonía y proporción en los que forma, función y la estructura implican la verdadera razón de ser del objeto. De este modo encontraremos teléfonos que son latas de gaseosa o radios que son balones de fútbol, relojes con cascadas y llamas de papel que simulan una llama encendida para chimeneas.
 
  más allá del afán comercial, no hay un verdadero criterio de construcción formal en este objeto


pareciera que el hecho creativo, se reemplaza por la necesidad de una oferta de productos sin sentido como en el caso de este teléfono digital con apariencia de vaso de gaseosa...desafortunado resultado.
 

Esta labor de concertación y equilibrio que debe haber entre la forma, la función y la estructura, se ve rota por ofrecer productos que exploren mercados revolucionarios en los que el verdadero valor es propiciar la venta de los objetos a costa de sacrificar una tradición y una cultura o de crear, probablemente, una nueva cultura de objetos en los que nos queda como usuarios muy difícil "adivinar" para que sirven. En estos objetos hablamos de la disfunción o tal vez mejor, de la disforma. De cualquier modo no podemos ni siquiera detenemos a analizarlos ya que están por fuera de lodo marco lógico, como en el ejemplo siguiente, que no requiere siquiera explicación:



El manejo y administración de los conceptos de la FORMA, la FUNCION y la ESTRUCTURA, basados en las necesidades del ser humano, son precisamente la labor específica del DISEÑADOR INDUSTRIAL, quien se capacita para identificar y determinar la proporción de éstos elementos en los objetos de Diseño en su paso a ser productos y ser utilizados por un usuario. Su labor será óptima en la medida en que concientemente y teniendo en cuenta las características del medio para el que diseña su producto, se adapten perfectamente a lo requerido, a la necesidad que lo genera, y a lo esperado de él y que los usuarios o las personas que los adquieren y los usan, tengan por medio de él una satisfacción funcional y estética y un modo de identi
cación con la sociedad y la cultura a la que pertenecen.


Ricardo Romero, MDI © 2013